Los Reyes Magos realizaron este lunes su tradicional recorrido por la ciudad, llevando alegría, abrazos y gestos solidarios, en una jornada que volvió a convocar a numerosas familias y, especialmente, a los más chicos, que acompañaron su paso con muestras de afecto y entusiasmo.
El itinerario comenzó en el Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra, donde, junto al Club de Leones, se concretó la entrega de una heladera con freezer destinada al servicio de Neonatología. La donación respondió a una necesidad urgente del servicio, ya que, debido a las altas temperaturas, resulta imprescindible contar con equipamiento adecuado para la conservación de vacunas y otros insumos. Allí la jefa del servicio, Liliana Espelet, recibió la donación de mano de los Reyes y de los integrantes de la entidad presidida por Delfina Rodríguez Berri.
“Hace pocos días habíamos entregado un electrocardiógrafo que se había solicitado para Neonatología y, en ese momento, nos comentaron que se había roto una de las heladeras. Por eso decidimos que los Reyes, junto al Club de Leones, hicieran esta entrega”, explicó Yanina Berri, integrante de la institución. La dirigente recordó que todas estas acciones fueron posibles gracias a la venta de bonos de la mesa navideña y a la colaboración de la comunidad. La semana pasada, además del electrocardiógrafo, el Club de Leones también donó organizadores y mesas de curación para los sectores de Maternidad y Neumonología del Hospital.
Además, los Reyes visitaron Pediatría y la guardia, donde saludaron a los niños que se encontraban en el lugar.
Tras su paso por el Hospital, la caravana continuó hacia el comedor Mateo, donde los Reyes compartieron un momento con los chicos y las familias que asisten al lugar. Luego, la recorrida siguió por distintos domicilios particulares, previamente organizados, manteniendo viva una tradición muy esperada en cada barrio.
Cerca de las 20, los Reyes Magos llegaron a la plaza Dardo Rocha, donde se ubicaron junto al pesebre y al árbol de Navidad. Allí se sacaron fotos con los chicos, recibieron cartas y compartieron un momento especial con las familias que se acercaron al lugar. Más tarde, alrededor de las 22, continuaron su recorrido por la peatonal 83 y el sector de la playa, donde nuevamente fueron recibidos con muestras de cariño. En este caso, fueron los turistas quienes tuvieron la oportunidad de ver también a los Reyes.
Desde el Club de Leones destacaron que esta iniciativa cumple 34 años ininterrumpidos. “Empezó por la motivación de Felipe Patronis, que pidió al Club la movilidad, y con el tiempo fue pasando de León en León. Hoy es una tradición que seguimos sosteniendo con mucho amor”, señaló Berri. Sobre el significado de la actividad, agregó: “Es una sensación muy linda. Ver la carita de los chicos, recibir las cartas, los chupetes, todo eso se guarda. Hay Reyes que llevan casi 25 años haciendo esto y conservan cajas y cajas de recuerdos. Para nosotros es una forma de acompañar y estar presentes, aunque sea yendo detrás en un auto, pero acompañando a los Reyes Magos”.
Una vez más, la recorrida combinó solidaridad, compromiso y emoción, reafirmando una tradición que atraviesa generaciones y sigue teniendo un fuerte valor simbólico para la comunidad.
En Quequén
Por otra parte, con la organización de un grupo de vecinos, los Reyes Magos recorrieron también Quequén.
En este caso, la iniciativa solidaria corresponde a Ariel Bracklo, Marcelo Gutiérrez y Carlos Anzorena, quienes interpretando a los Reyes Magos comenzaron el recorrido desde la avenida Benedicto Campos para seguir en el barrio del Hospital Irurzun.
Siguieron por la avenida 578; el barrio de la calle 584; la plaza Hipólito Yrigoyen; Seis Esquinas, el barrio 6 del Plan Federal; plaza 3 de Agosto, entre otros sectores.
Durante su paso, se sacaron fotos con los chicos, recibieron cartas y repartieron caramelos, que lograron a partir de las donaciones que realizó la comunidad. En total, unas 6.500 bolsas de golosinas.