Por: Ecos Diarios
Finalmente, el 11 de febrero se realizará la subasta pública del Complejo Casino, con el objetivo de terminar con el estado de abandono en el que se encuentra el edificio y transformar, de una vez por todas, ese sector estratégico de la ciudad.
El acto administrativo estará a cargo de la martillera Mariana Ortega, quien fue designada a través de un sorteo público, y se realizará a las 12 en el salón de actos de la Municipalidad con una base económica de $4.878.000.000.
Los interesados en participar de la subasta pueden inscribirse en la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad hasta el 6 de febrero, completando el formulario de inscripción y presentando una garantía de mantenimiento de oferta equivalente al 20% del valor base fijado para el inmueble. Esto implica que el día que cierre la inscripción ya se sabrá quiénes van a participar de la puja.
La subasta se llevará adelante teniendo en cuenta los lineamientos previstos en la ordenanza 12.009/25, aprobada el pasado 2 de diciembre por el Concejo Deliberante. En este aspecto, cabe aclarar que el intendente Arturo Rojas vetará la semana próxima las modificaciones a dicha normativa que fueron aprobadas por el cuerpo legislativo a fin de año.
Ecos Diarios dialogó con el secretario de Legal y Técnica, Ernesto Povilaitis, quien detalló los puntos centrales de la subasta, entre ellos, cuestiones administrativas, forma de pago y qué se hará con el dinero de la venta, pero también explicó qué se podrá construir, cuál será el futuro de la sala de juegos y qué pasará con el Auditórium.
Nueva división parcelaria
La subasta prevé la compraventa, en bloque y no en forma individual, de las parcelas A (playa de estacionamiento), B1, B2 que incluye B2.1 (sector sala de juegos, confitería –bowling) y B2.2 (sector pista de patinaje) que se pueden ver en el gráfico-, no así la parcela C (Auditórium) que no se venderá en esta oportunidad. En el caso de la calle que divide ambos macizos, quedará en dominio de la Municipalidad de Necochea.
Cabe aclarar que se trata de una nueva división parcelaria que el comprador deberá realizar en el predio e incluso también debe hacerse cargo de la mensura y deslinde de la parcela C, aunque no esté incluida en la subasta.
En relación a la sala de juego (B2.1), en el artículo Nº 8 de la ordenanza, se especifica que el adquirente debe reservar un área para el funcionamiento de un casino y debe convenir con el Instituto Provincial de Lotería y Casinos las condiciones de uso y dimensiones de espacio.
Sobre lo que se puede construir en el Complejo Casino, se indicó que para cada una de las parcelas se especifican una serie de indicadores urbanísticos y usos, que indican justamente aquello que puede desarrollarse y el uso que se le puede dar.
Actualmente, dichos indicadores –que son nuevos- se tramitan ante la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano y Territorial del Ministerio de Gobierno y son los que permitirían hacer una serie de desarrollos en el sector.
Una subasta posterior
Con respecto al Auditórium, Ernesto Povilaitis aclaró que no entra en esta subasta, pero en la misma ordenanza se prevé una “subasta con posterioridad” una vez que el Banco de la Provincia de Buenos Aires realice la tasación correspondiente para fijar su base económica.
El funcionario municipal indicó que espera que en un mes y medio puedan tener la tasación terminada para iniciar los trámites para hacer también la subasta del Auditórium y aseguró que va a hacerse este año. Para ello, se podrá presentar cualquier inversor, incluso el mismo que haya adquirido el resto del complejo.
Con respecto al futuro que se le podría dar a ese espacio, aclaró que “el que compre la parcela C debe hacer un teatro y todo aquello complementario a la actividad”, teniendo en cuenta los actuales usos e indicadores urbanísticos.
Nuevos indicadores
urbanísticos y usos
La situación cambia para el resto de las parcelas en las cuales sí se podría hacer otros desarrollos. En este sentido, indicó que “en el resto del complejo están en trámite otros indicadores urbanísticos distintos a los actuales”, para los cuales “ya contamos con la no objeción de la Provincia que la condicionaron a tres o cuatro factores, que los remitiremos nuevamente, y a partir de ahí, si nos dan el ok, se sanciona y se promulga la ordenanza dentro de los tres meses posteriores de la aprobación de los mismos”.
Los nuevos indicadores permitirían construir en la parcela A, la actual playa de estacionamiento, hasta cuatro torres de 15 pisos cada uno, dejando espacios públicos que conecten con el parque Miguel Lillo. En cuanto a los usos, se podrían hacer viviendas multifamiliares, servicios de alojamientos, hoteles, comercial y administrativo.
En tanto que en la parcela B1, no se permitirían construcciones en altura sino edificaciones con una planta baja más cuatro niveles, para uso residencial y comercial de pequeña escala.
En la parcela B2, se deberá poner en valor las edificaciones existentes, reservar el área para el uso del casino, admitiendo usos complementarios: residenciales, comerciales, administrativos. En este caso, se debe mantener el estilo original y los usos que se incorporen deben mantener los valores originales, recuperando espacios comunitarios, lúdicos y recreativos.
En el sector identificado como B2.1: se podrá construir un volumen similar al de la antigua sala de juego quemada, sobre la losa actual de la confitería-bowling hasta la altura de 9m sobre la losa. En este caso, se aclaró que se podrá volver a construir algún sector teniendo en cuenta el grado de deterioro que presenta, pero siempre se deben tener en cuenta los parámetros actuales.
En tanto que en el sector B2.2, en la pista de patinaje, se podrá construir con destino comercial y residencial hasta 6 metros de altura desde el nivel de vereda.
Sobre la parcela B2, Povilaitis aclaró que no se puede construir en altura para no tapar la vista de los edificios que existen sobre la calle 91. “En 2 y 91 los indicadores no dan posibilidad de construir casi nada y en el sector B2.1 da la posibilidad de mantener la altura que ya existe”, aclaró.
El funcionario explicó que el comprador no tiene que presentar un proyecto de lo que va a hacer, sino que se tiene que adecuar a los indicadores urbanísticos y usos que sean aprobados por la Provincia.
En este sentido, precisó que “hoy el que compre va a poder poner en valor solamente las edificaciones existentes, no puede construir todavía porque los indicadores están en trámite”.
Con respecto al tiempo que tardará la Provincia para aprobar los indicadores, Povilaitis indicó que “va a ser rápido porque a la Provincia le interesa que haya un comprador en el casino porque es lo que va a reactivar el juego”.
Sobre los servicios públicos que se requieren para hacer los desarrollos urbanísticos, se aclaró que “en caso de aprobarse los indicadores y antes de hacer las obras, el adquirente debe hacer la obra de servicio de agua, cloacas y pluviales para que no colapse. Esto está a cargo del comprador”.
Para terminar, aseguró que tienen buenas expectativas sobre la posibilidad de que se concrete la subasta, aunque “con reservas”, teniendo en cuenta la licitación de venta fallida que se realizó durante la primera gestión de Arturo Rojas. “Ojalá que haya muchos interesados”, deseó.///
Forma de pago y destino de los fondos
La Ordenanza 12009/25 establece las condiciones económicas para la subasta pública del Complejo Casino de Necochea, fijando una base de venta de $4.878.000.000.
En cuanto a la forma de pago, el pliego detalla un esquema escalonado para el adquirente. En el momento de la subasta, o dentro de las 48 horas posteriores, el comprador deberá abonar el 10% del precio de venta en concepto de anticipo y principio de ejecución, sumado a un 3% correspondiente a la comisión del martillero interviniente, además de impuestos.
Posteriormente, una vez notificada la aprobación del boleto de compraventa por parte del Departamento Ejecutivo, se deberá integrar un 15% adicional dentro de los cinco días hábiles subsiguientes. Se estima que el boleto estará aprobado para mediados de febrero. Una vez suscripto el boleto, se conferirá la tenencia para iniciar tareas de conservación y mejoras en las estructuras existentes.
Cuatro cuotas anuales
El saldo restante del 75% del precio total se cancelará bajo una modalidad de financiación a largo plazo. Este monto será convertido a dólares estadounidenses tomando como referencia la cotización "tipo vendedor" del Banco de la Nación Argentina del día hábil previo a la subasta. El pago de este remanente se dividirá en cuatro cuotas anuales, iguales y consecutivas, venciendo la primera de ellas a los doce meses de la firma del boleto de compraventa.
Finalmente, la ordenanza aclara que la posesión de las parcelas se otorgará de manera simultánea con la escritura de dominio, a menos que el adquirente opte por cancelar la totalidad del precio por adelantado. “La escritura se entrega cuando pague todo y haga también la subdivisión de las parcelas que son las que se venden”, indicó el secretario de Legal y Técnica, Ernesto Povilaitis.
Para participar en la subasta pública, cada oferente debe constituir obligatoriamente una garantía de mantenimiento de oferta equivalente al 20% del valor base fijado para el inmueble. Este respaldo económico puede integrarse mediante un depósito en dinero efectivo en las cajas municipales o a través de una póliza de seguro de caución.
En cuanto al destino final de estos fondos, la normativa prevé: para quienes no resulten ganadores, el dinero les será devuelto en un plazo máximo de 30 días posteriores a la adjudicación de la subasta; mientras que para el adjudicatario (ganador), el monto de la garantía podrá ser imputado directamente al precio de venta una vez que se haya hecho efectivo el pago del primer 15% del valor total.
El boleto se puede ceder total o parcialmente con autorización del Departamento Ejecutivo. No obstante, el funcionario municipal indicó que “el que lo cede nunca se libera de las obligaciones que asumió y, por lo tanto, frente al municipio habrá dos obligados”.
Sobre la posibilidad de que quien lo adquiera no haga nada –ya que no se establecen plazos en la ordenanza-, indicó que “nadie va a venir a invertir 3 millones de dólares para dejarlo tirado”. Además, precisó que “si lo deja abandonado empiezan a jugar todas las ordenanzas de un terreno abandonado con las intimaciones correspondientes”.
Exención de tasas
La Ordenanza 12009/25 dispone que el adjudicatario del Complejo Casino y las actividades que allí se desarrollen estarán exentos del pago de toda tasa, impuesto, derecho o gravamen municipal por un período de quince años desde la firma de los boletos de compraventa. Este beneficio abarca tanto a los inmuebles originales como a las nuevas parcelas resultantes de la subdivisión, aunque establece una excepción para los desarrollos de vivienda multifamiliar en las parcelas “A” y “B.1”. En estos casos específicos, la exención tributaria finalizará una vez concluida la obra y formalizada legalmente la existencia y titularidad de las unidades, momento en el cual deberán comenzar a abonar los tributos municipales correspondientes
Los fondos
Los fondos recaudados por esta venta tendrán destinos específicos: un 70% se afectará a obras públicas municipales y el 30% restante para recursos de libre disponibilidad con prioridad para el sostenimiento de servicios públicos esenciales.
“Las obras que se hagan con lo producido de la venta las define el Departamento Ejecutivo”, remarcó Povilaitis, al tiempo que agregó que el 30% restante va a terminar siendo para el área de salud, ya que se le debe dar prioridad a los servicios esenciales.