Mientras la comunidad y quienes visitan la ciudad descansan, el equipo de higiene urbana, dependiente de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, pone en marcha cada día tareas de recolección y acondicionamiento de la arena, con el objetivo de dejar las playas en óptimas condiciones para la jornada siguiente.
Desde el área se remarcó la importancia de acompañar este esfuerzo con el compromiso de cada persona que disfruta del sector costero. No arrojar basura a la arena y retirar los residuos generados en el lugar donde se permanece resulta fundamental, ya que muchos de esos desechos terminan siendo arrastrados por el mar, generando contaminación y un impacto negativo en el medio ambiente y la fauna marina.


Cuidar las playas es una responsabilidad compartida. Con pequeños gestos individuales y el trabajo diario de los equipos municipales, es posible preservar uno de los principales atractivos naturales de la ciudad para el disfrute de las generaciones presentes y futuras.