La definición se dio tras una jornada marcada por protestas en las inmediaciones del Congreso, enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, y un fuerte operativo policial en la zona. En paralelo, dentro del recinto se desarrolló un debate áspero, con cruces entre oficialismo y oposición.
El resultado fue seguido de cerca por la cúpula del Gobierno nacional. Desde el palco oficial estuvieron presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al vocero presidencial Manuel Adorni y el ministro del Interior Diego Santilli. También acompañaron la votación el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Eduardo “Lule” Menem, integrantes del núcleo político que monitoreó la sesión.
Durante el debate, no faltaron las polémicas. El senador José Mayans comparó la reforma con “un campo de concentración”, lo que generó una dura reacción de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y profundizó el clima de confrontación.
En tanto, gobernadores y dirigentes opositores se pronunciaron en contra del proyecto. El gobernador bonaerense Axel Kicillof rechazó públicamente la iniciativa, mientras que distintos gremios y organizaciones sociales se movilizaron para expresar su repudio a la reforma, especialmente por los cambios en el régimen de indemnizaciones y la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
La jornada estuvo atravesada por incidentes frente al Congreso. Según fuentes oficiales, al menos 15 personas encapuchadas habrían iniciado disturbios, lo que derivó en detenciones y en la intervención de la Policía para despejar la zona. Entre las protestas más llamativas se destacó la de la periodista Nancy Pazos, quien se encadenó y se amordazó en defensa del Estatuto del Periodista.
Con esta aprobación en general, el Gobierno logra un avance clave en su agenda de reformas estructurales. Ahora, el proyecto deberá continuar su tratamiento artículo por artículo y luego pasar a la Cámara de Diputados para su sanción definitiva.
La Reforma Laboral se convirtió así en uno de los debates más intensos del año legislativo, con impacto político, sindical y social, y con un escenario de fuerte polarización dentro y fuera del Congreso.