“Es un lugar paradisíaco. Tenemos una cancha de 40 hectáreas en plena naturaleza y muy bien mantenida. Mucha gente no sabe que el club está abierto y que cualquiera puede acercarse a conocerlo o incluso disfrutar de la cantina”, señaló.
Uno de los mitos que Peve intentó derribar es la idea de que el golf es un deporte exclusivo o demasiado costoso.
“El golf tiene mala prensa en ese sentido, pero no es tan caro como se cree. Podés comprar palos usados que duran años y una vez que tenés el equipo podés jugar muchísimo tiempo sin gastar demasiado”, explicó.
Incluso detalló que el costo para jugar una jornada completa puede ser relativamente bajo en comparación con otras actividades deportivas.
“Con una entrada podés jugar todo el día. Es un deporte que te permite pasar muchas horas al aire libre, caminando y disfrutando del lugar”.
Más allá de lo competitivo, el golf también se caracteriza por su fuerte componente social.
“Caminás, te distendés, no hay estrés. Estás concentrado en la pelota y disfrutando del entorno. Y además se genera una actividad social muy linda entre los jugadores”, comentó.
En el club se organizan torneos locales, regionales y también competencias de mayor nivel que atraen visitantes de distintos puntos del país.
Uno de los mayores orgullos del club es su escuela de golf, de donde surgieron varios jugadores que lograron becas deportivas en universidades de Estados Unidos.
“En un momento llegamos a tener hasta 12 chicos estudiando en Estados Unidos gracias al golf. Eso demuestra el nivel de la escuela y el trabajo que se hace con los jóvenes”, destacó Peve.
Incluso mencionó que actualmente hay jugadores surgidos del club que compiten a nivel nacional.
Peve también remarcó que el golf podría convertirse en un atractivo turístico aún más fuerte para Necochea.
“El lugar tiene un potencial turístico enorme. Cuando vienen torneos importantes llegan 200 o 300 personas entre jugadores y familias, lo que genera movimiento para la ciudad”, explicó.
Además, destacó el crecimiento urbanístico de la zona cercana al club, vinculada a desarrollos inmobiliarios y a sectores como Bahía de los Moros.
Entre los objetivos para el futuro aparece una obra clave para el mantenimiento del campo.
“El gran proyecto es instalar un sistema de riego automático en toda la cancha, algo que hoy se hace de manera manual y demanda mucho trabajo y recursos”, indicó.
La cancha cuenta con 18 hoyos distribuidos en 40 hectáreas, lo que implica un esfuerzo permanente de mantenimiento.
Como muchas instituciones deportivas, el club funciona como una entidad sin fines de lucro y depende del trabajo de sus socios.
“Somos como cualquier club de la ciudad: se sostiene con esfuerzo, trabajo y el aporte de la gente”, expresó.
A pesar de las dificultades, Peve aseguró que el club mantiene un gran espíritu de colaboración entre quienes forman parte de la institución.
“El ambiente es muy lindo. Todos tiramos para el mismo lado para que el club siga creciendo”.