Por: Ecos Diarios
En el marco del feriado nacional por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, y al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, hoy por la tarde se desarrolló el acto central en homenaje a las personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar. La jornada tuvo lugar en el Paseo de la plaza Dardo Rocha, sobre calle 57 entre 58 y 60, y reunió a numerosas personas que se acercaron para ser parte de una fecha profundamente significativa para la historia argentina.
Desde las primeras horas de la tarde, vecinos, familiares de desaparecidos, organizaciones sociales y políticas, junto a artistas locales, comenzaron a concentrarse en el espacio público. A partir de las 15, el predio se fue poblando de propuestas culturales y espacios de encuentro con un clima cálido que acompañó la jornada.
Además, se desarrollaron exposiciones colectivas, una feria de la economía popular con la presencia de productores y emprendedores locales, y un espacio especialmente destinado a las infancias. La música también tuvo un lugar destacado a lo largo de la tarde, con la presentación de bandas y artistas como Invitado No Deseado, Camila Giménez, Facundo Moreno, Dúo 2882, Litio, Draga Ucraniana y Los Inciertos.
Uno de los puntos más significativos fue la muestra “Vidas espiadas”, a cargo del Archivo Municipal y la Comisión Provincial de la Memoria, que propuso una reflexión sobre las prácticas de vigilancia y persecución durante el terrorismo de Estado. A su vez, el Paseo de la Memoria se encontró intervenido con pañuelos blancos realizados por integrantes de la comunidad, en el marco de la campaña “Que Florezcan Pañuelos”, que invitó a los asistentes a llevar sus propios pañuelos intervenidos.
Además, desde los días previos, la Plaza Dardo Rocha presentó una intervención visual donde varios de sus árboles exhibieron fotografías de las personas de Necochea que permanecen desaparecidas desde la última dictadura iniciada en 1976, acompañadas por sus nombres y edades al momento de su desaparición.
Voces de la jornada
Para Rodolfo de Diago estar presente en la movilización tuvo un significado muy especial “Estoy muy orgulloso de estar participando junto a la comunidad de Necochea de este 50 aniversario. Es una fecha muy importante a la hora de defender la democracia de defender los derechos humanos y que podamos vivir en paz, que haya un futuro para los jóvenes en un contexto actual donde las posibilidades son bastante inciertas, pero en democracia seguimos reivindicando la lucha de los 30 mil desaparecidos porque también luchaban por un país mejor”
Por su parte, Aldana Fernández expresó: "Estar acá es fundamental en tiempos como este donde se ponen en duda la veracidad de los hechos y se trata hasta de reivindicar algo tan tremendo como fue el golpe de Estado. Por eso más que nunca hay que acompañar las movilizaciones y decir presente”.
Alrededor de las 17 se llevó a cabo el acto central, momento en el que tomaron la palabra familiares de personas desaparecidas, quienes compartieron sus testimonios con los presentes. Posteriormente, se realizó el discurso de integrantes de la Comisión por la Memoria Militante, que puso el acento en la necesidad de sostener una memoria activa, a 50 años del golpe de Estado, y en la defensa de los derechos humanos. Además, en varios tramos de los discursos se cuestionaron las políticas del presidente de Javier Miguel, principalmente el desguace de los organismos de derechos humanos. Entre los que hablaron se destacó la presencia de Leticia Locio, directora provincial de Abordaje Integral de las violencias por Razones de género, quien contó su historia y Aníbal del Prado, miembro de la Comisión por la Memoria.
Ya entrada la tarde, pasadas las 18.30, se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada: los presentes levantaron hacia el cielo los pañuelos blancos y también carteles alusivos, en sintonía con la consigna convocante. Minutos más tarde, se dio lectura a un documento consensuado por las organizaciones participantes.
Luego, se llevó a cabo la tradicional marcha por el centro de la ciudad, que avanzó con consignas, banderas y pañuelos blancos. La movilización culminó en el Paseo de la Memoria, donde se nombraron a las personas desaparecidas, y se cerró con la presentación de “los inciertos” culminando una jornada significativa donde el pedido de memoria, verdad y justicia dijo presente una vez más.