En su charla, el Premio Nobel, figura emblemática en la defensa de los derechos humanos en América Latina, centró su intervención en la necesidad de fortalecer la conciencia social, la unidad comunitaria y la responsabilidad cívica frente a los desafíos que atraviesa el país y el mundo.
También fue una oportunidad para presentar su último libro “Espiritualidad en tiempos de incertidumbre”, publicación que invita a repensar los valores, la solidaridad y la espiritualidad y recorre distintas experiencias y pensamientos a lo largo de la vida del autor.
Reconocimientos
y emotividad
“Es para nosotros muy importante tu presencia porque sos un ejemplo vivo de que no todo está perdido y que todos juntos podemos”, fueron las emotivas palabras que recibieron al invitado por parte de los organizadores.
Luego, se recordó que Pérez Esquivel había sido declarado visitante ilustre en el año 1984 y fue nuevamente distinguido por parte del Concejo Deliberante.
“Me alegro mucho de estar con ustedes, agradezco a todos los que hicieron posible este encuentro. Quiero decirles que la lucha es todos, es compartir. Compartir dos cosas fundamentales: el pan que alimenta el cuerpo y el pan que alimenta el espíritu. También la libertad porque siendo libres tenemos la capacidad de amar”, expresó el disertante.
Y agregó: “¿Por qué luchamos? Los derechos humanos no son solo denunciar cuando hay violaciones, es cuidar todo: la naturaleza, la vida y poder encontrarnos. Si no nos encontramos con el hermano y la hermana no podemos apreciar lo que es la vida”.
Luego, se refirió a los hechos recientes en Venezuela a los que llamó de “dominación e invasión por parte de Estados Unidos” al mismo tiempo que hizo un llamado a recordar que también hay conflictos en Nigeria, Medio Oriente, Palestina y las guerras silenciosas que son el hambre, la pobreza y el desprecio al otro por pensar distinto”
Y añadió: “Por eso vengo a plantear la rebeldía, por favor sean rebeldes. Porque sino lo son serán hombres y mujeres dominados por el sistema”, en clara alusión al Papa Francisco quién también fue recordado en varios momentos de la charla.
Rebeldía de conciencia
Entrevistado por Ecos Diarios, el militante por la paz reflexionó sobre la actualidad nacional: “Este gobierno está destruyendo la institucionalidad del país”, afirmó, y llamó a una “rebeldía de conciencia” para no perder “lo más importante que el pueblo argentino tiene: la unidad, la educación pública libre y gratuita, la salud pública y la comunidad”.
Y expresó: “Por eso encuentros como este son fundamentales porque son una forma de confraternizar y tratar de proyectar lo que se debe hacer frente a una situación tan grande de incertidumbre, de violencia, destinterés e individualismo. Es una forma de generar comunidad por eso me alegro mucho de poder compartir este momento”.
Un tema recurrente en la charla fue además el reciente documento del Gobierno argentino frente a la situación en Venezuela. Pérez Esquivel advirtió sobre el riesgo de que textos o políticas similares puedan replicarse en otros países de Latinoamérica, citando amenazas a naciones como Colombia, Cuba, Brasil y Nicaragua, y señalando que dichos procesos, si bien complejos y variados, pueden generar importantes consecuencias sociopolíticas en la región.
“América Latina no es la de hace décadas atrás”, recordó, y afirmó que la región debe buscar su unidad continental para poder afrontar “grandes desafíos mundiales como la guerra entre Rusia y Ucrania, y los avances geopolíticos de potencias como China, Japón o Corea del Norte”. A su entender, este esfuerzo regional debe construirse “entre una Europa desdibujada y sometida a Estados Unidos”, para consolidar un espacio latinoamericano fuerte y autónomo.
Al finalizar su presentación, el Nobel recibió homenajes de parte de la comunidad scout, incluyendo menciones y distinciones que resaltaron su aporte histórico a la paz, la justicia social y los derechos humanos.
Su presencia reavivó temas fundamentales para el debate como la defensa de lo común frente al individualismo, la construcción de comunidad educativa y social, y la urgencia de sostener valores democráticos en contextos de incertidumbre global.