“Necochea comercialmente tiene potencial de crecimiento”, expresó el empresario Oscar Merlo e insistió en la importancia de trabajar “en la articulación entre lo público y lo privado” para avanzar en el desarrollo de la ciudad. “Hay un público para elevar la vara del consumo”, destacó.
Merlo es oriundo de Balcarce, pero desde hace más de una década eligió a Necochea para invertir en distintos rubros, entre ellos, automotor, gastronómico y turístico. En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto vista sobre la ciudad, analizó el presente, identificó algunas problemáticas y se mostró confiado por el futuro.
Oportunidad de crecimiento
Oscar Merlo se refirió a Necochea con entusiasmo, propio de quien eligió la ciudad para invertir y apostar a largo plazo. “A mí me encanta Necochea y me parece que tiene mucho potencial, sino no estaría acá”, fue lo primero que dijo. En este sentido, señaló que ve una oportunidad clara de crecimiento, sobre todo si se la compara con otros destinos de la costa atlántica: “Pinamar para mí ya es algo que está muy tomado y me parece que Necochea comercialmente tiene potencial de crecimiento”.
En su análisis, Merlo destacó una serie de señales que muestran un cambio en la dinámica urbana y comercial. Mencionó algunas inversiones recientes, como las estaciones de servicio, el paseo comercial de 62 y 57, y un público que empieza a demandar servicios de mayor calidad: “Hay un público para elevar la vara de lo que es el consumo”, señaló, al tiempo que valoró también la evolución de los balnearios, la incorporación de espectáculos y la consolidación de nuevas propuestas también en Arenas Verdes. Para el empresario, se atraviesa un momento favorable, siempre que se den las condiciones adecuadas: “Si surgen varios factores, pienso que Quequén y Necochea tienen un muy buen futuro”.
La costa, según él, aparece como uno de los grandes ejes del desarrollo. En este aspecto, se refirió a espacios que hoy funcionan como “antipostales” y que necesitan una transformación urgente. Uno de ellos es el predio del ex ACA: “Encontrar eso cerrado después de tanto tiempo, en un lugar tan privilegiado como es un frente costero, es una antipostal”. Por tal motivo, él mismo se involucró y hoy forma parte de la empresa que ganó la licitación recientemente para explotar el espacio. Su mirada apunta a una revitalización integral que permita unificar criterios entre los balnearios y mejorar la experiencia tanto de los vecinos como de los turistas, no solo en temporada estival sino también a través de eventos y actividades durante todo el año.
Para él, hay que apuntar a ampliar servicios, atraer a un público de mayor poder adquisitivo y “elevar el ticket promedio del consumo” porque esto repercutirá en la economía local.
“Generar un efecto contagio”
Desde su rol como empresario, insistió en la responsabilidad compartida: “Desde el lugar que nos toca a cada uno es importante aportar ese granito de arena para que toda la comunidad esté mejor”. En ese marco, valoró el modo en que fue recibido por la ciudad y cuestionó una actitud que, según él, muchas veces frena los proyectos: “Yo soy el anti ‘no’. Me parece que es una palabra que habría que borrarla del diccionario”. Para Merlo, el cambio empieza por animarse a decir que sí y generar un “efecto contagio”, aprovechando las virtudes naturales y productivas de Necochea: el puerto, el mar, el parque y espacios únicos como el Médano Blanco.
“La gente tiene que entender que se pueden cambiar las cosas, cada uno desde su lugar”. En esa línea, remarcó que en Necochea hay capital humano valioso, buenos profesionales y una energía que puede potenciarse si se deja de lado la mirada negativa: “No hay que quedarse en lo negativo, sino ver el vaso siempre medio lleno”.
Uno de los conceptos que Merlo repite a lo largo de la entrevista es la necesidad de fortalecer “la articulación entre el sector público y el privado”. Puso como ejemplo a Tandil, donde esa sinergia se sostiene desde hace años y se traduce en calidad de vida y desarrollo. En Necochea, entiende que el camino pasa por mejorar servicios básicos como calles, iluminación, seguridad y accesos, trabajando con una mirada de bien común.
El Parque y el Casino
Sobre el parque Miguel Lillo, contó que eligió invertir en el sector, en avenida 10 y 117 –donde abrió una heladería- porque entiende que para ese lado va el crecimiento y se refirió a cómo pequeñas mejoras generan un impacto concreto en el uso cotidiano. “Algo que me llamó la atención fue el sendero con las luces; no fue una inversión muy grande y la gente lo tomó como propio”. Consideró que hay que evitar posturas extremas y se mostró de acuerdo con intervenciones con criterio, cuidados ambientales y servicios que permitan que la comunidad lo disfrute más: “Todo con criterio se puede hacer, protegiendo el medio ambiente”, afirmó, y mencionó la experiencia de Cariló, donde conviven la naturaleza y urbanización.
En cuanto al Casino, dijo que es la “otra antipostal” y destacó el edificio desde el punto de vista arquitectónico, pero también advirtió el deterioro acumulado de tantos años. Ve con buenos ojos la subasta y entiende que cualquier proyecto que se concrete allí será positivo si logra poner en valor ese espacio estratégico frente al mar y al parque: “Sea lo que sea, hay que darle valor y sacar esa ancla que es el casino para la ciudad”.
Al referirse a la gestión municipal, destacó la predisposición al diálogo y el trabajo conjunto. Señaló que, desde su llegada, siempre encontró apertura por parte del intendente Arturo Rojas y su equipo, y remarcó que ese vínculo no responde a banderías políticas sino a una lógica de cooperación: “Acompañar las políticas con el privado y trabajar en más fuentes de trabajo tiene que ser un trabajo mancomunado”. Para Merlo, esa articulación debe trascender a los gobiernos y consolidarse como una política de Estado, donde el bien común esté por encima de cualquier interés partidario.
Finalmente, su mirada sobre el futuro de Necochea es optimista. Señaló que la clave está en darle vida a lo que la ciudad ya tiene y en seguir avanzando sobre lo que falta: mejores alojamientos, salones de convenciones y más atractivos que amplíen la oferta turística. “No es solo una cuestión de dinero, sino de poner en valor el patrimonio”, resumió, haciendo mucho hincapié en “generar un efecto contagio”. ///
Del emprendimiento familiar a la diversificación empresarial
Oscar Merlo, nacido en Balcarce, se formó desde muy joven dentro del emprendimiento que sus padres iniciaron en 1970, una heladería y pizzería que con el tiempo se convertiría en el eje central de su desarrollo comercial. Tras finalizar el secundario, decidió no continuar estudios formales y volcarse de lleno al negocio familiar, atravesando todas las etapas del oficio: desde la atención al público hasta la elaboración de los productos, siempre con una impronta artesanal.
Hacia fines de la década del 80, la empresa cerró la pizzería y se concentró exclusivamente en la heladería. Ese cambio permitió iniciar un proceso de expansión que incluyó la incorporación de maquinaria, la venta mayorista y la llegada a distintas localidades de la región. A comienzos de los años 2000, frente a un mercado cada vez más competitivo, Merlo impulsó el desdoblamiento de la marca original Don Nicola en dos propuestas diferenciadas: Cyrano, orientada al segmento artesanal premium, y Fabrizio, pensada para un público más amplio. Hoy, la firma cuenta con presencia en varias ciudades, entre ellas, Mar del Plata, Balcarce, Quequén y Necochea, manteniendo su carácter familiar con la participación activa de distintas generaciones.
Con una trayectoria consolidada en el rubro gastronómico, Merlo decidió incursionar en nuevos desafíos empresariales orientados al sector automotor. Hace 11 años se sumó a participar de la concesionaria Ford junto a un socio y hace cuatro años quedó al frente de “Balcarce Autos”, concesionaria oficial con fuerte presencia en la región y que incluye una sucursal en Necochea, inaugurada en abril del año pasado. Además, en nuestra ciudad cuenta con un centro Quick Lane, especializado en mecánica ligera y servicios oficiales Ford y próximamente abrirá una gomería junto a las marcas líderes Michelin y BF Goodrich.
En los últimos años, su actividad se diversificó aún más con emprendimientos vinculados a la construcción y su participación en la firma “A Toda Vela Mar”, que obtuvo la concesión para la explotación del ex balneario ACA.
En el ámbito institucional, presidió la Cámara de Comercio e Industria de Balcarce e integró la cámara empresaria de la Región Oceánica Bonaerense.