El mundo de la música tropical se prepara para despedir a uno de sus arquitectos fundamentales. Este miércoles se formalizaría el retiro de Marcos Camino, el emblemático acordeonista y fundador de Los Palmeras, quien tras más de 50 años de trayectoria ininterrumpida ha decidido poner punto final a su etapa sobre las tablas. Esta decisión no solo representa un cierre personal para el músico, sino el fin de una era dorada para la cumbia santafesina y la cultura popular de toda la Argentina.
Camino ha sido, sin lugar a dudas, el guardián de la identidad sonora de Santa Fe. Su ejecución del acordeón logró trascender las fronteras regionales, convirtiendo un ritmo local en un fenómeno de exportación. Entre sus logros más memorables se encuentra la histórica presentación en la final de la Copa Sudamericana en 2019, un evento que globalizó el sonido de la banda, además de sus múltiples colaboraciones con figuras internacionales que validaron el prestigio del género.
Desde hace algunos años, el músico venía preparando el terreno para este relevo generacional. A través de la creación de «Los Palmae», una formación integrada por los descendientes de los músicos originales, Camino sentó las bases de lo que vendría. Ahora, será su propio hijo, Marcos Camino Jr., quien asuma la responsabilidad de liderar la banda y tomar las riendas del legado que su padre forjó durante más de cinco décadas.
Este traspaso de mando es la garantía de que la esencia de Los Palmeras permanecerá intacta. La intención es que la banda mantenga la hegemonía como el referente más importante de la cumbia en el país, preservando el estilo y la identidad que Marcos Camino supo imprimir desde el primer día.
Con esta renovación, el fenómeno cultural que nació en los barrios de Santa Fe asegura su continuidad, prometiendo llevar el estandarte de la cumbia santafesina a nuevas generaciones y escenarios, manteniendo viva la llama de una historia que ya es parte del patrimonio nacional.