De acuerdo a lo explicado, el origen del problema estaría vinculado a una falla en una obra o instalación dentro de un edificio. “Se rompió algo relacionado al agua”, señaló el letrado, y remarcó que la situación no fue advertida a tiempo, lo que permitió que el inconveniente se agravara con el correr de las horas.
La demanda, según trascendió, ascendería a unos seis millones de pesos y no solo apunta a los responsables directos de la obra. Entre los involucrados aparece el nombre de Occhiato, junto a otros actores como el arquitecto del proyecto e incluso el dueño de una camioneta relacionada con el lugar.
Sin embargo, el propio D’Alessandro puso en duda la implicancia del conductor en el hecho. “Nico no habría sido culpable”, afirmó, y explicó que el influencer no tendría un vínculo directo con algunos de los elementos centrales del conflicto, como el vehículo mencionado.
El caso no solo llamó la atención por el monto de la demanda, sino también por el hecho de que involucra a Nico Occhiato, una figura que habitualmente se mantiene al margen de este tipo de controversias mediáticas.
Por ahora, el conductor no se pronunció públicamente sobre el tema. Mientras tanto, el caso avanza en el ámbito judicial y deja en evidencia cómo un desperfecto aparentemente menor puede derivar en un conflicto de gran escala, con múltiples involucrados y posibles consecuencias legales.