El Centro de Formación Laboral N° 402 de Necochea concretará un hecho que marcará un antes y un después en la formación profesional local: la puesta en marcha de un espacio que funcionará íntegramente con energías renovables, a partir de la instalación de paneles solares de última generación.
Norberto “Tano” Cafiel, a cargo del curso, explicó que se trata de una experiencia concreta de aprendizaje y producción: “Son paneles muy novedosos porque son bifaciales, toman energía de ambos lados y eso permite minimizar pérdidas y hacer el sistema más eficiente”. El proyecto incluye la instalación de un inversor que permitirá que el lugar sea completamente autosustentable, utilizando únicamente la energía generada por el sol.
La iniciativa fue posible gracias a un crédito fiscal otorgado al Centro de Formación Laboral 402, lo que permitió adquirir los equipos y ponerlos en funcionamiento. En ese sentido, Cafiel remarcó que la decisión fue aplicar esos recursos en algo tangible. “Creímos que una de las mejores prácticas era poner en uso los equipos en algo útil, como bajar el consumo energético y reducir la huella de carbono”.
Además, el profesor destacó el carácter histórico del proyecto, al decir que “es la primera institución, al menos en nuestra región, que va a ser netamente solar”, posicionando a Necochea como referencia en este tipo de desarrollos vinculados a la energía solar.
Más allá del avance tecnológico, el eje central del proyecto está en la formación de los estudiantes y su inserción laboral. Cafiel fue claro al señalar los objetivos: “Lo que buscamos es generar fuentes de trabajo genuina, profesionalizar a quienes ya tienen conocimientos y compartir saberes entre adultos”.
El trabajo se llevó adelante incluso fuera del horario habitual, con alumnos que participaron activamente del montaje. “No tuvimos feriado, los chicos vinieron, armamos los sistemas y programamos el inversor porque esto también es parte del aprendizaje”, contó orgulloso de sus “ñatos”, como llama a sus aprendices.
El modelo pedagógico se basa en el aprendizaje basado en proyectos, lo que permite a los estudiantes involucrarse en experiencias reales. En esa línea, adelantó nuevos desafíos para el año. “Estamos trabajando en tres proyectos, uno es este, otro es la primera usina móvil que vamos a fabricar y después de las vacaciones de invierno vamos a tener la primera confitería sustentable en Necochea”.
El valor de la escuela pública
En medio de los avances tecnológicos, el “Tano” Caffiel también puso en valor el rol de la educación pública como motor de oportunidades. “A esta altura de la vida lo que te embarga es la emoción, porque esto es trabajo en grupo y compromiso”.
Y fue aún más profundo al reflexionar sobre el sentido de la formación, al expresar que “si no humanizamos la técnica, estamos complicados. Esto tiene que ver con el compromiso de los chicos con la sociedad y con la educación pública”.
En ese camino, el proyecto trasciende lo local. El equipo ya trabaja en llevar estas soluciones a otras comunidades, incluso fuera de la región. “Queremos que nuestros alumnos puedan llevar energía a lugares donde hoy no la tienen y generar oportunidades para otras familias”, sostuvo.