Tras un fuerte y prolongado abrazo con su esposa, Estela Gómez, Felipe Vera, enfrentó el grabador de Ecos Diarios y brindó sus primeras sensaciones. “No logramos nada extraordinario. La justicia actuó como lo indica el Código Penal y se aplicó lo que la Ley señala”, empezó diciendo.
Con sus ojos llorosos, reconoció que “esta condena no nos va a devolver a Magalí en cuerpo presente, pero no tengo dudas que mi hija, nos acompañó en todas las audiencias de debate”.
Tras quebrarse emocionalmente en ese momento, el padre de la víctima, tras escuchar la dura sentencia de reclusión perpetua, sostuvo: “Veremos cómo nos recuperamos y seguimos en la vida, aunque estoy seguro que ella nos ayudó para conseguir este resultado”.
En cuanto al condenado, Héctor Javier Cerfoglio, Felipe Vera señaló que “tiene que cumplir con la justicia del hombre y después, deberá cumplir con la justicia de Dios y será la segunda parte de esta historia y la verdadera, ya que, en el cielo, no la va a encontrar a Magalí porque va a ir directamente al infierno”.
“Algo de paz”
Volviendo al fallo de la Justicia de Necochea, el hombre acotó que “algo de paz encontramos, pero desde el primer día, me di cuenta que la Fiscalía había realizado bien la investigación, solicitando las imágenes de las cámaras de seguridad esa misma madrugada del 1º de diciembre de 2024. Se obtuvo el llamado del señor Fernández al 911 y enseguida, se concurrió al lugar (de la golpiza, en calles 50 y 53) y se consiguieron otras evidencias”.
El padre de Magalí, en medio de los saludos de los asistentes a la audiencia en la que se conoció el fallo de los miembros del Tribunal, quiso dejar un mensaje a la comunidad en general acerca del flagelo de la violencia intrafamiliar.
Compromiso social
“La verdad, es que tengo algo atragantado por este caso, ese testigo Fernández, dijo en el juicio que los gritos de Magalí se escuchaban a dos cuadras a la redonda y, me pregunto, ¿qué pasó con los vecinos de ese sector, no escucharon nada?”, expresó Felipe Vera.
Enseguida, recordó que “yo mismo estuve en ese sitio y nadie me dio una respuesta, la sociedad tiene que comprometerse con esto que nos está pasando y si no lo hace, todo va a seguir igual”.
Añadió con lógico pensamiento que “si alguien hubiera pegado un grito desde una ventana en ese instante, sin salir de su casa, tal vez se hubiera evitado semejante crimen, ya que él (por Cerfoglio), se confió en que nadie lo veía y que no habría cámaras de seguridad”.
Sobre el hijo de Magalí y de Cerfoglio, el hombre explicó que “a Benjamín lo manipuló desde la cárcel y le dijo que nosotros (los papás de Magalí) contratamos un sicario para mandar a matarlo, yo quiero que se pudra en la prisión y que sufra, cómo sufrió mi hija y luego nosotros”.
Al salir del edificio de Justicia de calles 87 y 6 en el mediodía de hoy, un cerrado aplauso de unas 200 personas, recibió a Felipe Vera a manera de acompañamiento y de contención, en que se puede indicar que es el epílogo de la tremenda historia que le ha tocado atravesar a la familia.