El Departamento Ejecutivo municipal presentó el pliego de licitación para la concesión del transporte público de pasajeros en Necochea, estableciendo como eje central un contrato con una duración de 20 años y la reorganización de recorridos, entre los que se destaca la unificación de las líneas 502 y 503, pertenecientes a la empresa Nueva Pompeya S.A. La iniciativa buscó ordenar el sistema y dotarlo de mayor previsibilidad en un contexto complejo para el sector a nivel local y nacional.
Uno de los puntos principales del pliego fue la antigüedad de las unidades. Se fijó un máximo de 15 años para la flota afectada al servicio, un criterio que, según se explicó desde el área de Transporte, se ajustó a parámetros vigentes en otras ciudades bonaerenses. También se incorporó como requisito la presencia de unidades con piso semibajo o rampas, destinadas a garantizar la accesibilidad de personas con discapacidad.
En cuanto a la estructura del servicio, además de la unificación de las líneas 502 y 503, el pliego contempló la reorganización de otros recorridos para mejorar la frecuencia, especialmente en horarios pico. También se propuso descomprimir la combinación de las líneas 511 y 512 durante los fines de semana, con el objetivo de evitar demoras prolongadas y sectores aislados, como venía ocurriendo en Quequén.
Un punto clave que se estableció es que la contraprestación a esta concesión es la obligación de garantizar la continuidad, regularidad y calidad del servicio, considerado esencial para la comunidad. Entre las condiciones exigidas, se incluyeron frecuencias mínimas, cobertura territorial y mantenimiento del parque automotor.
El pliego también fijó los criterios de evaluación para las empresas interesadas. Se dispuso un sistema de puntaje con un máximo de 100 puntos y un mínimo de 21 para que una oferta sea considerada válida. Dentro de esos parámetros se evaluaron aspectos técnicos, operativos y de propuesta de servicio. Asimismo, en caso de empate, se contempló la posibilidad de priorizar a una empresa local, según marca un articulado de la Ley Orgánica de las Municipalidades.
El contexto en el que se impulsó este pliego no es ajeno a la crisis que atraviesa el transporte público en distintas ciudades del país. La caída en la cantidad de pasajeros, el aumento de costos operativos y las dificultades para sostener frecuencias fueron factores que obligaron a ajustar las exigencias a criterios considerados “realistas”. En ese sentido, se planteó que el desafío será lograr un servicio regular y confiable, que permita recuperar usuarios y mejorar la movilidad urbana en el distrito.
Croci: “No vivimos en una burbuja”
En ese contexto, el director de Transporte municipal, Facundo Croci, advirtió sobre la compleja situación que atraviesa el sistema a nivel general y puso como ejemplo lo que ocurre en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde incluso “corre riesgo de garantizar el servicio”, pese a tratarse de uno de los modelos más desarrollados del país. También mencionó el caso de Tandil, donde recientemente se registraron recortes y limitaciones horarias, con la suspensión de servicios nocturnos. En ese marco, señaló que Necochea no está ajena a esa realidad y que el sistema local funciona con niveles muy bajos de demanda, con alrededor de 130.000 boletos mensuales, lo que condiciona cualquier esquema de sostenibilidad. “No vivimos en una burbuja, el transporte se está achicando en todos lados”, explicó, al tiempo que remarcó que los costos operativos y la caída de pasajeros obligan a plantear condiciones posibles para evitar que el servicio colapse definitivamente.