En diálogo con “Esta Mañana”, explicó que habían salido cerca de las 17 junto con un grupo de cuatro jeeps y que se encontraban a varios kilómetros del último parador, en un sector alejado de la presencia de turistas.
Según relató, Santiago había trabajado durante un largo tiempo en la reparación del motor de uno de los vehículos, perteneciente a un amigo con quien compartía el taller.
“No era el jeep de un cliente, como se dijo. Era de un amigo nuestro y lo había armado con pasión y con amor, como hacía todo”, señaló.
Galinotti contó que, después de detenerse a tomar mates, Santiago salió solo a recorrer un tramo de la playa para comenzar a asentar el motor.
También aclaró que el vehículo involucrado era un jeep blanco y no el rojo que apareció en numerosas publicaciones y coberturas nacionales.
“El jeep rojo era de él, pero no fue el que participó del accidente. Ese día salió con el blanco”, explicó.
El amigo remarcó que no estaban realizando una carrera ni una prueba de velocidad, sino que aguardaban su regreso para continuar compartiendo la tarde.
“No estaba corriendo contra nadie. Estaba solo y nosotros lo esperábamos para tomar mates”, sostuvo.
El testigo afirmó que el jeep contaba con jaula antivuelco, butaca de competición y cinturón de seguridad.
Sin embargo, señaló que Santiago no se había colocado el cinturón durante ese recorrido.
“El vehículo tenía todas las medidas de seguridad que debía tener. Lo que lamentablemente no hizo fue ponerse el cinturón”, expresó.
Galinotti evitó determinar la velocidad a la que circulaba y cuestionó las cifras difundidas sin respaldo pericial.
“No sé a cuánto venía. Nadie tenía un velocímetro en la mano y eso deberá establecerlo la pericia”, indicó.
También manifestó que el accidente ocurrió cuando todavía había luz natural y rechazó las versiones que señalaban que el grupo había salido durante la noche.
De acuerdo con su relato, en el sector había una piedra de grandes dimensiones que ya habían observado al llegar.
Santiago pasó inicialmente por la orilla, pero al regresar lo hizo por una zona más elevada, donde se encontraba el obstáculo.
Galinotti planteó como posibilidad que la posición baja de manejo haya reducido su visibilidad, aunque aclaró que las causas definitivas deberán surgir del trabajo de los investigadores.
“La piedra se mimetizaba con la arena. Yo solamente puedo imaginar que no llegó a verla, pero la última palabra la tendrá la pericia”, manifestó.
Asimismo, desmintió que Santiago hubiera salido despedido del vehículo y señaló que permaneció junto a él después del vuelco.
El amigo aseguró que permanecieron durante más de una hora aguardando la llegada de la ambulancia.
Según su testimonio, una persona que pasaba por el sector llamó al 911 y posteriormente arribaron efectivos policiales, personal de Prevención y Defensa Civil.
Galinotti relató que el primer móvil acudió para constatar el accidente antes de que fuera enviado el servicio sanitario.
También explicó que no pudieron trasladarlo por sus propios medios debido a la recomendación de no moverlo hasta la llegada de los equipos de emergencia.
“No es como se dijo, que la ambulancia llegó enseguida. Estuvimos más de una hora con él”, afirmó.
A partir de lo sucedido, planteó la necesidad de analizar alternativas de respuesta para emergencias en sectores alejados de la costa, donde el acceso resulta complejo para los vehículos convencionales.
Galinotti sostuvo que la tragedia debe servir para generar conciencia entre quienes utilizan jeeps, areneros y otros vehículos en terrenos inestables.
Pidió usar siempre cinturón de seguridad y casco, además de priorizar las inversiones destinadas a proteger a los ocupantes.
“Son dos minutos ponerse el cinturón. Antes de hacer cualquier mejora, hay que invertir en seguridad porque puede salvar una vida”, expresó.
El mensaje, aclaró, no está dirigido únicamente a quienes circulan por la arena, sino también a quienes conducen en la ciudad o en la ruta.
Durante la entrevista surgió además la consigna: “Aferrate a la vida, ponete el cinturón”, como una forma de promover una campaña de concientización.
Al finalizar la nota se compartieron palabras escritas por Maru Magón, compañera de Santiago durante 12 años y madre de sus hijas.
En el mensaje lo recordó como un hombre honesto, perseverante, alegre, positivo y con una enorme disposición para ayudar a los demás.
“Le apasionaban los fierros, pero eso era apenas una mínima parte de lo que él era. También ponía todo su corazón en sus hijas, su familia y sus amigos”, expresó.
También destacó su rol como padre amoroso, paciente, presente, divertido y protector.
“Me hizo mejor persona y me enseñó a ver la vida de otra manera. Fue una persona excelente y muy querida por todos los que lo conocieron”, concluyó.