El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continúa avanzando con los alegatos finales de las querellas, en una etapa clave del proceso judicial que busca determinar las responsabilidades por el fallecimiento del astro, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Este miércoles 14 de octubre fue el turno de Pablo Jurado, representante de las hermanas del exfutbolista, y de Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona. Ambos expusieron sus argumentos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro y cuestionaron las decisiones y omisiones que, según sostienen, se produjeron durante la atención médica del ídolo.
Las presentaciones se realizaron después de los alegatos de los representantes de Jana Maradona y Dieguito Fernando, quienes también reclamaron condenas para varios de los acusados, aunque con diferencias respecto de las responsabilidades y las penas solicitadas.
Pablo Jurado sostuvo que la muerte de Maradona no fue un hecho repentino, sino el resultado de un proceso de deterioro de su salud que, a su entender, no recibió la atención adecuada.
Durante su exposición, atribuyó responsabilidades a distintos integrantes del equipo que atendía al exfutbolista y planteó que las omisiones denunciadas deben ser evaluadas penalmente.
El abogado solicitó ocho años de prisión para el neurocirujano Leopoldo Luque y ocho años y dos meses para la psiquiatra Agustina Cosachov, incluyendo en este último pedido la acusación por falsedad ideológica. Para el psicólogo Carlos Díaz reclamó una pena de ocho años de prisión.
En el caso de Nancy Forlini, coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, pidió diez años de cárcel. Además, solicitó penas de tres años para los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni, junto con inhabilitaciones para ejercer sus respectivas profesiones.
Los planteos forman parte de las acusaciones de la querella y deberán ser considerados por el tribunal al momento de resolver la situación de los imputados.
Luego fue el turno de Fernando Burlando, representante legal de Dalma y Gianinna Maradona, quien sostuvo que la prueba reunida durante el juicio permitió reconstruir las circunstancias que rodearon la muerte del exfutbolista.
El abogado cuestionó especialmente las condiciones de la internación domiciliaria en la que permanecía Diego y apuntó contra los profesionales que tenían a su cargo su atención. En su alegato, afirmó que el deterioro de su salud era conocido y que no se adoptaron las medidas necesarias para garantizarle una asistencia adecuada.
La exposición también incluyó cuestionamientos a la decisión de trasladar a Maradona a una vivienda después de su paso por la Clínica de Olivos, en lugar de mantenerlo bajo atención médica en un establecimiento sanitario.
Burlando consideró que la muerte del exjugador pudo haberse evitado y reclamó sanciones para los responsables que identifica la querella. Las afirmaciones forman parte de la postura acusatoria y no constituyen una sentencia judicial.
La jornada se desarrolló después de los alegatos de Mario Baudry, representante de Dieguito Fernando, y Félix Linfante, abogado de Jana Maradona. Ambos habían cuestionado la atención recibida por el exfutbolista y reclamado condenas para varios de los profesionales imputados.
En tanto, la semana anterior los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren habían solicitado penas de 12 años de prisión para Leopoldo Luque, 10 años para Nancy Forlini y ocho años para Agustina Cosachov. También pidieron cinco años para Carlos Díaz y cuatro años para los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni, además de inhabilitaciones profesionales para algunos de los acusados.
La Fiscalía sostuvo que el estado de salud de Maradona era delicado y que el equipo responsable de su atención no habría actuado de manera adecuada frente a los riesgos que presentaba.
El médico clínico Pedro Di Spagna, también investigado en la causa, quedó fuera de los pedidos de condena de los fiscales, que solicitaron su absolución.
Con los alegatos de las querellas, el juicio se acerca a una nueva etapa: las exposiciones de las defensas de los siete imputados, previstas para los días 20, 21 y 22 de octubre.
Después de escuchar los argumentos de todas las partes, el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro deberá evaluar las pruebas incorporadas durante el debate, las responsabilidades individuales y los pedidos de condena y absolución.
El proceso busca determinar si existieron conductas penalmente responsables en la atención que recibió Maradona durante sus últimos días, cuando permanecía en una vivienda de Tigre bajo un esquema de internación domiciliaria.
A casi seis años de su muerte, el caso continúa generando fuertes repercusiones por las diferencias entre las acusaciones, los planteos de las defensas y las distintas posiciones de los familiares del exfutbolista.
La resolución final será la que determine si los acusados son condenados o absueltos y cuáles fueron, desde el punto de vista judicial, las responsabilidades por la muerte de uno de los deportistas más reconocidos de la historia argentina.