Aún en medio de una tormenta judicial y mediática en Buenos Aires, Facundo Moyano y Candela Arizaga decidieron ratificar su vínculo a miles de kilómetros de distancia. Desde Madrid, el exdiputado nacional y la modelo volvieron a compartir unas fotos, mientras se dedican a vivir su amor lejos de Argentina.
Las imágenes, difundidas tanto en sus redes sociales como a través de allegados del espectáculo, muestran a la pareja paseando y posando muy acaramelados por las calles europeas. La publicación no pasó desapercibida en la Argentina, ya que se produce en un momento de alta tensión procesal que involucra a ambos en los tribunales porteños.
A pesar de las postales de romance en el exterior, la situación legal de la pareja en el país atraviesa un escenario complejo e investigativo: Facundo Moyano se encuentra imputado por lesiones leves agravadas y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género, a raíz de un episodio ocurrido semanas atrás que motivó la intervención del Ministerio Público Fiscal y de la Policía de la Ciudad.
En el marco de ese expediente, la Justicia argentina dictó una orden de restricción perimetral que le prohíbe al dirigente sindical acercarse a Candela Arizaga.
De hecho, a mediados de septiembre, la fiscalía imputó formalmente a Moyano por el delito de desobediencia, tras considerar que existían indicios suficientes de encuentros previos entre la pareja que habrían violado la restricción judicial impuesta.
Ahora, la fiscal Florencia Nocerez citó nuevamente a declarar a Candela Arizaga. Sin embargo, al encontrarse ambos en Madrid, la defensa de la joven evalúa si se presentará a la audiencia o si postergará su testimonio.
Mientras el expediente avanza en los tribunales porteños con peritajes y recolección de testimonios, la difusión de las fotos en Madrid reabrió el debate sobre la efectividad y el cumplimiento de las medidas cautelares dictadas por la Justicia.