Este martes, se inauguró el mural de la fachada del Jardín de Infantes Pío XII, ubicado en calle 60 Nº 3035. La propuesta, de carácter participativo, reunió a alumnos de distintos niveles educativos, docentes y exdocentes de la institución.
En diálogo con Ecos Diarios, Natalia Ali, directora del jardín, contó que la idea comenzó a gestarse en 2024. Sin embargo, antes de ejecutarla fue necesario realizar algunas obras en el frente del edificio y así poder “darle vida, ponerle color” y concretar el mural.
Para su realización, tomaron como punto de partida la obra de una artista rosarina y, a partir de ella, “resignificaron y reversionaron sus propios elementos en la ilustración”, según explicó Ali.
En la propuesta participaron alumnos de las salas de dos, tres, cuatro y cinco años, además de estudiantes de primero, cuarto y sexto grado de primaria y de sexto año de secundaria. También se invitó a docentes y exdocentes de la institución a sumarse a la iniciativa.
El mural buscó unir distintas generaciones y reflejar el recorrido compartido dentro del jardín. “La idea fue juntar lo de antes con lo de ahora, para ver que todos hacemos al Jardín Pío XII”, resumió Ali. En ese sentido, la parte inferior del mural está dedicada a la ilustración, mientras que en la superior se incorporó una canción creada por una docente hace 35 años.
Por encima de las ventanas, se lee una estrofa que se convirtió en una especie de himno de la institución: “Talán, tilín… las campanas repiten Pío XII es mi jardín”.
Durante el acto de inauguración, Ali compartió unas palabras de agradecimiento y repasó las distintas etapas del proceso creativo. También tomaron la palabra exdocentes, mientras que el padre Pablo Bosisio bendijo la obra. Al encuentro asistieron alumnos de la institución y sus familias, que se reunieron en la entrada del jardín. Para la ocasión, la Dirección de Tránsito de la ciudad cortó la circulación vehicular.
El momento de la apertura oficial reunió a distintas generaciones de la comunidad educativa: las maestras actuales se ubicaron en un extremo y las docentes que pasaron por la institución, en el otro. Juntas, desataron el moño que acompañaba el mural.
La inauguración, que había tenido que postergarse en más de una ocasión por cuestiones climáticas, finalmente pudo concretarse este martes.
“Esperamos que sea un mural que invite a preguntarse: ‘¿Qué habrá detrás de todo ese color?’. Nosotros podemos decir que detrás de ese color hay un jardín de infantes que recibe a los chicos cada día con amor, paciencia, ternura y con muchas ganas de formar parte de sus crecimientos y sus aprendizajes”, expresó Ali.