Por: Ecos Diarios
Trabajadores, concejales y el Departamento Ejecutivo coincidieron en la necesidad de abrir una mesa de trabajo para resolver la crisis del servicio y elaborar un nuevo pliego.
Padecimiento. Gastón Urrutia, secretario adjunto, señaló a los trabajadores y les contó a los concejales la difícil situación que están atravesando|PH: Ecos Diarios
La reunión de la Comisión de Transporte y de Trabajo del Concejo Deliberante, que funcionaron en conjunto, dejó al descubierto la delicada situación que atraviesa el servicio público de pasajeros en Necochea. Del encuentro participaron representantes de la UTA, trabajadores y familiares de choferes, usuarios, concejales de los distintos bloques, el secretario de Gobierno, Jorge Martínez, en representación del Departamento Ejecutivo, y la delegada regional del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, Natalia Steffen. El debate estuvo atravesado por la preocupación que genera el futuro del servicio, ya que la prórroga de 90 días, que comenzó a regir el pasado 3 de julio, vencerá el próximo 2 de octubre.
El momento de mayor emotividad se produjo durante la exposición del secretario adjunto de la UTA, seccional Mar del Plata, Gastón Urrutia, quien defendió la situación de los trabajadores y pidió dejar de lado las diferencias políticas para concentrarse en resolver la crisis. Conmovido, relató que algunos choferes debieron abandonar las viviendas que alquilaban al no poder afrontar los pagos debido a los reiterados incumplimientos salariales.
"Ustedes no saben la situación que están atravesando los compañeros. Lo único que estamos reclamando es que se le pague al trabajador por aquello que está trabajando", sostuvo. También remarcó que "la empresa es la que tiene que dar respuestas", aunque advirtió que quienes conducen la concesionaria "tienen que actuar verdaderamente como empresarios".
El dirigente sindical planteó además la necesidad de empezar a trabajar de inmediato en un nuevo pliego licitatorio. Recordó que el primer llamado quedó desierto y advirtió que, al no haberse modificado las condiciones, existe el riesgo de que el segundo tenga el mismo resultado. En ese sentido, propuso que el Concejo Deliberante, el Departamento Ejecutivo, los trabajadores y la empresa conformen una mesa de trabajo para elaborar una propuesta acorde a la realidad de Necochea, teniendo en cuenta que el 2 de octubre vencerá la actual prórroga, vigente desde el 3 de julio.
Uno de los pasajes más tensos de la reunión se produjo cuando Urrutia cuestionó algunas expresiones de Jorge Martínez, que interpretó como un intento de atribuir responsabilidades políticas por la elaboración del pliego. "A mí no me gustan las chicanas, yo no me banco las chicanas y no quiero que me utilicen políticamente", expresó el dirigente sindical. Tras ese intercambio, el clima se distendió y ambas partes coincidieron en la necesidad de bajar el tono de la discusión para avanzar en soluciones. La coincidencia general fue que la situación del transporte público es crítica y que ya no admite más demoras.
Desde los bloques políticos también hubo coincidencias en la urgencia de actuar. El concejal Marcelo Rivero, de Fuerza Patria, destacó que "es muy importante poder reunirse todas las partes, escuchar a los trabajadores y a los usuarios, pero fundamentalmente defender el transporte público". Agregó que "hay que dejar de lado las diferencias para mantener el transporte público en beneficio de la población y de los trabajadores", al tiempo que respaldó la conformación de una mesa de diálogo para buscar una salida consensuada.
Por su parte, Eduardo Caballero, de La Libertad Avanza, afirmó que el servicio "está peligrando realmente", cuestionó la falta de controles sobre el destino de los subsidios que recibe la empresa y sostuvo que será necesario elaborar un pliego "más apetecible" para que puedan presentarse nuevos oferentes en una futura licitación.
A su turno, Juan Pablo de la Hera, de la Agrupación Comunal Transformadora (ACT), consideró que el pliego debió comenzar a discutirse durante 2025 para evitar llegar a la situación actual. También sostuvo que "seguir generando prórrogas no va a ser la solución" y reclamó una mayor intervención del Departamento Ejecutivo para encauzar el conflicto y garantizar la continuidad del servicio.
Más allá de las diferencias expuestas durante el encuentro, la reunión dejó una coincidencia entre trabajadores, oficialismo, oposición y el Ejecutivo: la necesidad de comenzar a trabajar de inmediato para evitar que la crisis del transporte se profundice cuando finalice la actual prórroga.
Como conclusión del encuentro, desde la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante se resolvió convocar con carácter urgente a una nueva reunión de trabajo para comenzar a construir alternativas que permitan garantizar la continuidad del servicio público de pasajeros, preservar las fuentes laborales de los choferes y avanzar en la elaboración de un nuevo pliego licitatorio antes del 2 de octubre, fecha en la que vencerá la prórroga vigente desde el 3 de julio.
El conflicto que atraviesa la Compañía de Transportes Necochea volvió a sentirse en la mañana de este jueves en el servicio de colectivos. Las línea 502 y 503 no prestaron servicio hasta el mediodía por falta de unidades en condiciones de circular y la prestación de las restantes líneas quedó reducida a apenas 10 colectivos.
La situación fue expuesta por uno de los choferes durante la reunión de las comisiones de Transporte y Trabajo del Concejo Deliberante, donde explicó que las dificultades no solo pasan por la deuda salarial que la empresa mantiene con los trabajadores, sino también por el deterioro de la flota.
Según señalaron, varias unidades permanecen fuera de servicio por desperfectos mecánicos, mientras que otras ingresan y salen constantemente del taller sin que pueda recuperarse el parque automotor necesario para cumplir con los recorridos habituales.
Los trabajadores recordaron que este escenario se viene agravando desde hace meses y que, en ese tiempo, se registraron reiteradas roturas de colectivos e incluso unidades que se incendiaron mientras prestaban servicio, hechos que dejaron en evidencia el estado de los vehículos.
En ese contexto, los choferes insistieron en que la crisis del transporte no se limita al atraso en el pago de los salarios, sino que también alcanza a las condiciones materiales en las que deben trabajar y al impacto que esa situación tiene sobre los usuarios, que cada día encuentran menos frecuencias y mayores dificultades para trasladarse entre Necochea y Quequén.///