Por: Ecos Diarios
La construcción atraviesa un momento de retracción en Necochea. Si bien la actividad no está completamente paralizada, el movimiento se concentra principalmente en refacciones, ampliaciones y reciclaje de viviendas, mientras que la obra nueva muestra una marcada desaceleración. Así lo aseguró José Luis Ruiz, coordinador de la Delegación Necochea del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, Zona IX, quien explicó que la preocupación del sector surge a partir de una significativa disminución en la presentación de documentación para nuevas construcciones.
"Desde marzo hasta la fecha hubo una baja bastante considerable en la presentación de expedientes", señaló Ruiz, al tiempo que indicó que el fenómeno no sólo se observa en Necochea, sino también en otros distritos de la región y quedó reflejado en un informe elaborado por la sede central del Colegio, en Mar del Plata.
Causas
El arquitecto sostuvo que el principal motivo es el elevado costo del metro cuadrado. "El dólar está muy planchado y el valor del metro cuadrado en dólares aumentó mucho respecto de hace tres o cuatro años", explicó, al considerar que esa situación desalienta el inicio de nuevos proyectos.
Según describió, hoy el mercado inmobiliario ofrece una alternativa más conveniente para muchos inversores. "Hay mucha oferta de casas y departamentos usados. Mucha gente necesita vender y aparecen buenas oportunidades para comprar propiedades con cierta antigüedad", afirmó.
En ese contexto, quienes adquieren esos inmuebles suelen destinar recursos a su remodelación antes que a levantar una vivienda desde cero. "Hay mucho trabajo de refacciones. Siempre ves una casa donde están haciendo un dormitorio, remodelando un baño o ampliando algún ambiente", ejemplificó.
Sin embargo, Ruiz aclaró que buena parte de esas intervenciones no requieren la participación de un profesional. "En la mayoría de los casos las hace el propietario con algún contratista conocido y no cuentan con un arquitecto detrás de la obra. Ahí también se refleja la baja del trabajo profesional", indicó.
Consultado sobre el posible impacto que podría tener una suba de la cotización del dólar, luego de declaraciones realizadas desde el Gobierno nacional, el coordinador fue escéptico.
"Si el dólar se va a 1.800 pesos, automáticamente el cemento y los materiales van a acompañar ese incremento", opinó. En ese sentido, consideró que una devaluación no abarataría el costo de construir para quienes tienen ahorros en moneda estadounidense. "No creo que el metro cuadrado se vuelva más accesible porque los materiales siempre terminan ajustándose al valor del dólar", sostuvo.
Para Ruiz, el problema excede al sector de la construcción y responde a una pérdida general del poder adquisitivo. "No sólo la construcción está pasando esto. También ocurre con el comercio, la gastronomía o la indumentaria. Los ingresos no acompañaron el aumento de los costos y eso termina frenando el consumo y las inversiones", remarcó.
Pese al escenario actual, Ruiz aseguró que el sector mantiene expectativas moderadamente optimistas para los próximos meses. Explicó que durante junio y julio la actividad quedó prácticamente estancada, aunque ya comenzaron a registrarse consultas y pedidos de presupuestos.
"La gente está empezando a averiguar nuevamente y eso es una buena señal", indicó. Además, recordó que en Necochea la cercanía de la temporada estival suele impulsar reformas en viviendas, comercios y locales gastronómicos.
"Mientras la inflación siga estable, somos optimistas de que la actividad se reactive. Acá, cuando se acerca el verano, cambia el ánimo de la gente y empiezan otra vez las obras y las remodelaciones", dijo el coordinador de la Delegación del Colegio de Arquitectos zona IX.