Lo que comenzó como una visita a Necochea para participar del Torneo Provincial de Pádel terminó convirtiéndose en un verdadero escándalo policial.
El protagonista fue el conductor de una imponente Ford Raptor, que durante varios días fue denunciado por vecinos de Quequén por realizar picadas, aceleraciones y maniobras peligrosas sobre la avenida 502, poniendo en riesgo a quienes circulaban por la zona.
Cansados de la situación, los vecinos dieron aviso al 147 y personal de Tránsito Municipal logró localizar la camioneta para identificar a sus ocupantes.
Pero el procedimiento estuvo lejos de ser sencillo.
Dentro del vehículo permanecían tres hombres y una mujer, todos provenientes de la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, uno de los ocupantes aseguraba ser abogado y cuestionó en todo momento el accionar de los inspectores, negándose a descender de la camioneta.
La situación se prolongó durante más de dos horas, con los ocupantes atrincherados en el interior de la Raptor, hasta que fue necesaria la intervención de efectivos de la Comisaría Segunda, personal de la Jefatura Departamental Necochea y la Fiscalía de turno.
Finalmente, la Policía logró que descendieran del vehículo y se procedió al secuestro de la camioneta, al detectarse presuntas infracciones relacionadas con la falta de licencia habilitante y las reiteradas maniobras peligrosas denunciadas por los vecinos.
Quienes viven sobre la avenida 502 manifestaron su alivio tras el operativo y destacaron el accionar del personal de Tránsito y de la Policía. Según relataron, las aceleradas, derrapes y exhibiciones con la camioneta se repetían desde hacía cuatro días y habían generado un creciente malestar en el barrio.
Ahora será la Justicia la que deberá determinar las responsabilidades de los involucrados. Mientras tanto, la visita deportiva dejó una conclusión poco feliz para sus protagonistas: la Ford Raptor quedó secuestrada y el intento de "hacerse el vivo" terminó con intervención policial y judicial.