sábado 01 de octubre de 2022 - Edición Nº1396

Necochea | 8 sep 2022

Atentado a Cristina

Sabag y Uliarte imputados por un intento de asesinato "cuidadosamente planificado"

La jueza los acusa de "haber intentado dar muerte a Cristina Fernández de Kirchner, contando para ello con la planificación y acuerdo previo entre ambos". El detalle de las tareas de inteligencia previa, con la pantalla de la venta de copos de azúcar, y chats que los incriminan.


Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte llegaron caminando por Juncal y cruzaron la esquina con Uruguay. Avanzaron a paso firme, sin dudar, sin cruzar una palabra entre ellos. Sabag llevaba la mano pegada al bolsillo izquierdo de la campera, donde tenía la pistola. En ningún momento miraron desde dónde se podía ver mejor o adónde ubicarse: lo sabían de antemano, porque el grupito de vendedores de copos de azúcar habían estado el 23 de agosto y el 27 de agosto en la esquina, haciendo inteligencia. De manera que estaba claro dónde iban a esperar la llegada de la vicepresidenta. Fernando llevaba puesto un barbijo y un gorro; Brenda sólo un barbijo. Pero eran casi los únicos que tenían la cara oculta de esa manera. Cuando fracasa la tentativa de asesinato, Brenda ni se acercó a ver qué pasaba con su novio, no empezó a los gritos, no pidió que no le hicieran nada. Sólo se dio vuelta y salió con absoluto disimulo de la escena.Todo, todo, pareció parte del plan de un magnicidio que salió mal y por eso la jueza María Eugenia Capuchetti imputó tanto a Sabag como a Uliarte el intento de asesinar a CFK. La magistrada acusó a ambos de “haber intentado dar muerte a Cristina Elisabet Fernández de Kirchner –vicepresidenta de la Nación y presidenta de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación-, contando para ello con la planificación y acuerdo previo entre ambos”. 

En este relato, Página 12 busca reconstruir la hipótesis que se estaría sosteniendo desde la fiscalía y que la magistrada intervininete parce tener en claro. Además, según el medio nacional, los investigadores analizan el rol de un grupo de personas -antiperonistas, antikirchneristas, neonazis- cercano a los detenidos y que estuvo en varias manifestaciones y escraches previos al ataque: en julio, cuando autoproclamados republicanos instalaron una guillotina en Plaza de Mayo; en una marcha de antorchas, después con un megáfono frente al Instituto Patria; en Tigre contra Sergio Massa y frente al Ministerio de Economía, también contra Massa. 

En la misma noche del atentado, dos miembros del grupo postearon mensajes: “Seguro el próximo sos vos Alberto, tené cuidado”, publicó Gabriel Carrizo. “Van a juzgar a una persona que le estaría haciendo un gran favor a toda la Nación Argentina”, agregó. “Estoy orgullosa”, figura en un mensaje de Brenda a Carrizo. Es obvio que la investigación sigue ahora con el análisis de los celulares y tal vez en la búsqueda de un ideólogo, alguien que los usó y tal vez los financió. 

En cuanto a la acusación formulada por Capuchetti, “dicha conducta tuvo lugar cuando la vicepresidenta se encontraba saludando a las personas" que estaban frente a su domicilio, "ocasión en la que el imputado, aprovechando el estado de indefensión generado por la multitud, apuntó hacia su rostro con una pistola semiautomática de acción simple, calibre 32 automática, marca Bersa, modelo Lusber 84 con la numeración 25037 en el lateral izquierdo del cañón, accionando la cola del disparador en al menos una ocasión, sin que se produzca el disparo pese a encontrarse la misma cargada con cinco cartuchos de bala del mismo calibre y resultar apta para sus fines específicos". 

La jueza considera que "el referido suceso tuvo planificación y acuerdo previo. Brenda Uliarte estaba presente en las inmediaciones del lugar al cual arribaron conjuntamente, habiéndose determinado que detentaban el arma de fuego secuestrada con sus municiones desde fecha anterior al hecho, cuanto menos desde el 5 de agosto de 2021”. Con esa descripción, da toda la impresión de que la jueza calificará los hechos como tentativa de homicidio agravado por el uso de armas, premeditación y alevosía.

Los próximos pasos de la investigación ya están definidos: “Se encuentra en proceso el peritaje del teléfono de Brenda Uliarte y seis teléfonos más. Asimismo, se encuentra en proceso la reconstrucción, a través del análisis de todas las cámaras de grabación posibles (tanto públicas como privadas), de todo lo que hicieron ambos imputados el día del hecho”.

En cuanto a la esquina del ataque, la jueza está convencida de que sabían bien de qué se trataba y no dudaron en ninguno de sus movimientos. "El artilugio fue simular la venta de copitos de nieve de azúcar, algo que no tiene ninguna lógica. Los copitos se venden donde hay chicos y las movilizaciones frente al domicilio de Cristina no reunían a chicos sino a militantes y simpatizantes. Está claro que no iban a vender", dice Página 12.

En cuanto a los mensajes desencriptados, en la noche del ataque el grupo que integraban Sabag y Ularte reacciona de varias maneras, con diversos mensajes. En primer lugar, se envalentonan y Gabriel Carrizo escribe: “Seguro el próximo sos vos Alberto! Tené cuidado!”. “El Gobierno es vulnerable, y espero que les quede claro… Nosotros somos los que mantenemos estos parásitos ahí arriba, van a juzgar a una persona que le estaría haciendo un gran favor a toda la Nación Argentina”. Esto último en relación a Sabag, reivindicando su intento de magnicidio.

Cuando Carrizo entregó su celular en el juzgado, apareció un mensaje de la noche de la agresión. El mensaje es de Brenda: “Estoy orgullosa”. Esa misma noche del 1º de septiembre hay mensajes que parecen distractivos en los que simulan que no tienen nada que ver. “Hagarraron (sic) a Brenda y encima estuvimos con ella”. “Dice que estaba presente ese día del atentado”, escribe otro integrante del grupo. En los chats empiezan también a reflejar que la policía, de civil, los merodea: “Vos actuá normal”.

En casi todos los celulares hay chats borrados y hay medidas de seguridad no demasiado habituales. Por ejemplo, Brenda tenía una carpeta con seguridad adicional. Y buena parte del grupo utilizaba funciones de borrado de wp. Todos supieron que la investigación iba directo hacia ellos desde el primer día. Y por eso trataron de blanquearse de dos formas: por un lado, fueron a Telefé a decir que no son terroristas. Por el otro, se presentan en Comodoro Py y declararonn como testigos.

La investigación produce sorpresas todos los días y habrá que ver qué sale de los celulares que los investigadores todavía no terminaron de peritar, pero todo indica que la jueza y el fiscal están buscando algo más de lo que aparece. No se puede descartar que el grupo haya tenido un ideólogo y un financista. 

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