lunes 28 de noviembre de 2022 - Edición Nº1454

Agro | 15 nov 2022

Hinterland del sudeste

Cuán certera es la posibilidad de que el tren de cargas vuelva a Puerto Quequén

Mientras que los intendentes, cuyos distritos forman parte del hinternal del sudeste bonaerense, buscan asesorarse con especialistas del Inta para elevar un proyecto a Nación, el Consorcio de Gestión avanza en la consulta a empresas ferroviarias, solicitando a los exportadores de granos participar de este esfuerzo.


Desde hace muchos años un conjunto de municipios del sudeste bonaerense viene bregando por la reactivación de un ferrocarril de cargas que derive en Puerto Quequén, trabajando sobre una propuesta que consiste en recuperar el ramal que comienza en Olavaría y pasa por Azul y Tandil, antes de terminar su recorrido en las terminales.

Para poner en marcha esta idea sería necesaria una inversión cercana a los U$S100 millones, un presupuesto que ni siquiera tiene en cuenta la adquisición de la locomotora y la serie de vagones preparados para el transporte, aunque para el presidente del Consorcio de Gestión de la estación marítima, Jorge Alvaro, no es para nada descabellado hablar de esos montos.

El pasado jueves, insistiendo en reuniones que se vienen realizando con cierta periodicidad y en las que ha llegado a participar el intendente Arturo Rojas, quien bien sabe de lo imponente del proyecto por haber ocupado el sillón principal de la entidad portuaria, se encontraron en Tandil el jefe de esa comuna, Miguel Lunghi, y su par de Lobería, Juan José Fioramonti, en una cita en la que no faltaron funcionarios de los municipios de Ayacucho, Balcarce, Benito Juárez, General Alvarado, Rauch, San Cayetano y la propia Necochea.

 

Con el objetivo de avanzar en el desarrollo de diferentes acciones que tiendan a la reactivación del servicio, las autoridades hicieron partícipes del cónclave a integrantes clave del equipo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que contó con representantes del área de Agrologística, la Dirección Regional Buenos Aires - Sur, la Estación Experimental de Balcarce y la Dirección Nacional del organismo.

El estudio que quieren llevar a cabo con estos expertos aportará datos certeros sobre el movimiento y potencial de la producción agropecuaria en la región, desde commodities a productos con agregado de valor de las distintas cadenas. A su vez, con este informe se podría acceder a los datos físicos y económicos de ese movimiento, para valorizarlo; además de realizar un diagnóstico de situación acerca del estado de las vías y las necesidades para su puesta en valor.

Según informaron fuentes cercanas a la cúpula, el documento tendrá una mirada sistémica, holística, "que piense en el desarrollo territorial de la región hacia el futuro", involucrando también otras cuestiones relacionadas a la puesta en valor de las estaciones ferroviarias o el impulso a los pueblos rurales, que sin dudas tendría un importante impacto en lo social y lo cultural dentro de cada comunidad.

 

 

Según el intendente Miguel Lunghi, "esta región tiene un gran potencial de desarrollo productivo que se puede fortalecer a partir del compromiso que tenemos todas las ciudades para trabajar en conjunto, lo que beneficiaría a nuestras comunidades", sin desconocer "que ese potencial debe ser acompañado de la infraestructura necesaria y para eso venimos trabajando con el resto de los intendentes".

Sobre este punto, Jorge Álvaro consideró en entrevistas anteriores que "sería muy positivo" que los exportadores de granos participaran de este esfuerzo, incluso formando parte de una empresa que podría operar el ramal. Si bien para el funcionario provincial, "sin el material rodante, la obra para rehabilitar el trayecto más corto de Olavarría a Quequén, cuesta 100 millones de dólares", otros especialistas señalan que una recuperación más integral rondaría los 300 millones de la moneda estadounidense.

En concreto, las terminales portuarias locales no reciben un vagón cargado de cereales desde hace casi siete años, aunque también es cierto que la tirada de camión no compite demasiado con el tren por un tema de distancias, ya que el hinterland oscila en un trecho que no supera los 160 kilómetros con respecto a la desembocadura del Río Quequén.

Lo que se analiza en esta mesa chica compuesta por distritos del sudeste bonaerense es que el servicio ferroviario permitiría generar cargas de zonas más lejanas y que los operadores tendrían más facilidades para captar mercaderías. De forma paralela, el Consorcio avanza con el mismo objetivo, incluso con la idea de lograr la intermodalidad, por lo que iniciaron reuniones con la consultora Ferroviaria Ferroconsud y técnicos de la empresa de obras ferroviarias Farner S.A., quienes trabajan en la elaboración de un proyecto ejecutivo.

Según informaron meses atrás, ya se realizaron tareas de relevamiento del estado de rieles, durmientes y traza existente, así como también la vinculación y conexión con las zonas aledañas al Puerto, mientras que estas firmas se comprometieron a presentar los estudios preliminares con miras a evaluar las distintas alternativas técnicas, previas a definir el proyecto definitivo.

 

En el campo de los números, sobre cómo se potenciaría la capacidad de transporte que llega al puerto, la máxima anual de Ferrosur rondaría las 604.800 toneladas, con una utilización plena de sus recursos actuales.

 

Contemplando la vigente operatoria de las terminales locales, fácilmente se podrían mover 90 vagones por día para llegar a un tonelaje superior a los 1,2 millones anuales, lo que implicaría agregar 320 vagones a la actual flota de la empresa. Aunque, si se habilitaran todos los ramales del hinterland, la capacidad de saturación sería aproximadamente de 3.744.000 toneladas cada 365 días, por lo que se debería aumentar la dotación de carga en unas 830 unidades para dar respuesta a todos los productores.

Por otro lado, desde hace un par de años, el Gobierno nacional viene bregando por retomar el control de las líneas ferroviarias de carga, previendo que ayudará a reactivar las economías de muchas ciudades del interior. Incluso, ya se ha tomado la decisión de no renovar los acuerdos de operación que están en manos privadas por considerar que llevan 30 años de "balances negativos".

El proyecto consiste en recuperar los tramos que tienen como destino principal la exportación, buscando otorgar posibilidades a las empresas más pequeñas de poder comercializar sus bienes con compradores del extranjero. Además, el Ministerio de Transporte considera que con la pérdida de las estaciones de trenes se produjo el saturamiento de las rutas con camiones de carga y colectivos de pasajeros, así como un natural incremento de los accidentes de tránsito, por lo que brindar apoyo a la reactivación de este tipo de servicios es visto con buena cara por muchos actores.

 

 

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias