lunes 06 de febrero de 2023 - Edición Nº1524

Sociedad | 23 ene 2023

Alcohol Cero al Volante

Cuánto tiempo tarda el organismo en desprenderse de las bebidas alcohólicas

Conducir después de haber ingerido alguna sustancia que pueda afectar la toma de decisiones nunca es una buena idea. Tampoco existen métodos mágicos para eliminar más rápido los efectos producidos por el acohol.


A partir de enero comenzó a regir en la Provincia de Buenos Aires la Ley de Alcohol Cero al Volante, mientras se avanza en una normativa de alcance nacional en este mismo sentido, conociendo que la posibilidad de protagonizar un siniestro vial aumenta hasta 3 veces si se ha producido la ingesta de bebidas que tornan más lenta la capacidad de tomar decisiones, los reflejos, la atención y la agudeza visual, previamente a la conducción de un vehículo.

Atento a esta normativa y a buscar siempre mejorar la seguridad en la vía pública, siempre es bueno saber cuándo es prudente volver a manejar si se ha tomado antes. Tras su ingesta, el alcohol se absorbe en el aparato digestivo, entre un 20 y un 25% en el estómago y la mayor parte en el intestino delgado, desde donde pasa a la sangre alcanzando la mayor concentración después de 30 a 90 minutos. La sangre lo distribuye por todo el organismo y a la cantidad presente en el tejido se la denomina alcoholemia: a mayor nivel, mayores son los efectos sobre la conducción.

 

 

La mayor parte del alcohol (90-98%) se metaboliza en el hígado a una velocidad constante y otra parte se elimina sin metabolizar a través de la orina, el sudor y el aire espirado. Es precisamente la determinación del alcohol en aire espirado la que se utiliza en los controles de alcoholemia, aprovechando que existe una relación constante entre el nivel de alcohol en sangre y el nivel en aire espirado, según indica un informe de la Dirección General de Tráfico de España.

 

Una persona que tenga 1 gramo de alcohol por litro de sangre (gr/l) puede necesitar entre 6 y 10 horas para que su nivel de alcoholemia a menos de 0,5 gr/l, que era lo permitido hasta antes de la ley provincial.

 

"Aún por debajo del límite legal, el riesgo de accidente puede verse ya incrementado. Por ello, lo mejor es evitar conducir después de haber consumido cualquier cantidad de alcohol. La única tasa realmente segura es 0 gr/l", explicaron desde el organismo.

Por su parte, Carlos Damin, profesor titular plenario de Toxicología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), presidente de la Fundación Niños sin Tóxicos (Fundartox) y jefe de Toxicología del Hospital Fernández, dijo a Chequeado que "el hígado metaboliza siempre la misma cantidad de alcohol por hora" y que, "si se bebe mucho, este órgano no da abasto y la alcoholemia sube mucho de golpe".

"El hígado metaboliza 0,12 gramos de alcohol por litro de sangre por hora, es decir que la alcoholemia baja 0,12 gramos por litro por hora. O sea que si una persona tuviera en sangre 0,5 gr/l (alrededor de 2 copas y media de vino o cerveza) demoraría entre 3 horas y 3 horas y media en llegar a cero", explicó.

"Por lo tanto, si toma exactamente una copa le llevará entre una hora y una hora y media llegar a 0", agregó. Además, está comprobado que las mujeres absorben y metabolizan el alcohol de manera diferente a los hombres, una cuestión que es atribuida a la menor cantidad de agua corporal de las primeras. Un factor adicional que contribuye a esta diferencia puede ser que las mujeres tienen una menor actividad de la enzima ADH que metaboliza el alcohol en el estómago, lo que hace que una mayor proporción del alcohol ingerido llegue a la sangre", de acuerdo con un informe del Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol de los Estados Unidos.

Por otro lado, como se indica en el informe de la Dirección General de Tráfico de España, la distribución y concentración del alcohol es diferente según el peso de la persona: "Una persona delgada puede obtener una mayor tasa de alcoholemia con la misma cantidad de alcohol ingerido que una persona con sobrepeso u obesidad".

 

 

El tiempo que tarda el metabolismo en desprenderse del alcohol depende de la cantidad que se haya bebido, y esto tiene que ver directamente con el tipo de bebida y su graduación: no es lo mismo tomar una lata de cerveza, que ronda tiene entre 4 y 7º de alcohol, que un vaso de fernet, que ronda en los 40; ni es lo mismo el vino que una bebida blanca, como el vodka.

"Si el trago se prepara con un 30% de fernet y un 70% de gaseosa, una proporción común en la Argentina, es posible que lleve entre 2 horas y 2 horas y media en llegar a cero la alcoholemia. Si la ingesta aumenta a 4 vasos quizás se necesiten como mínimo 6 horas" para cumplir con la meta, explicó Carlos Damin.

 

Cómo reducir los efectos

No hay ningún factor externo que altere la alcoholemia. Ni el agua ni el café son capaces de reducir el nivel de alcohol en sangre. De todas maneras, Damin señaló que "es muy recomendable beber mucha agua por el efecto diurético que tiene el alcohol, ya que al beber alcohol se orina más y se genera más sed, lo que puede originar y agravar un cuadro de ebriedad".

 

Es importante aclarar que esa agua que bebemos entre copa y copa sirve para evitar la ebriedad pero no para disminuir la concentración de alcohol en sangre. En otras palabras, no ayuda a que baje la alcoholemia.

 

Los alimentos, en cambio, sí cambian la forma en que el organismo procesa las bebidas. "Cuando el alcohol llega al estómago vacío pasa directamente al intestino delgado y al torrente sanguíneo", explicó la hepatóloga Jamile Wakim-Fleming de la Cleveland Clinic. La comida hace que el alcohol permanezca en el estómago durante un tiempo, entonces el órgano tiene tiempo de descomponer parte de la bebida antes de que pase al intestino delgado", sostuvo la especialista.  

Y agregó: "Podés evitar algunos de los efectos tóxicos del alcohol, pero eso no cambiará lo pronto que puedas pasar un control de alcoholemia". A su vez, el NIH señala que "la velocidad a la que se absorbe el alcohol depende de la rapidez con que el estómago vacía su contenido en el intestino" y que "cuanto mayor sea el contenido de grasa en la dieta, más tiempo requerirá este vaciamiento y más tiempo llevará el proceso de absorción". 

Además, dice la publicación: "Quienes beben alcohol después de una comida que incluye grasas, proteínas y carbohidratos absorben el alcohol unas 3 veces más lentamente que cuando consumen alcohol con el estómago vacío". Beber con el estómago lleno puede retrasar la absorción del alcohol y hacer que se produzca de forma más gradual. Sin embargo, lo ingerido siempre terminará por pasar a la sangre.

La Dirección de Tráfico de España subrayó con respecto a los mitos alrededor de la alcoholemia que "ni el café, ni el té, ni darse una ducha, ni dormir un poco son estrategias capaces de reducir los niveles de alcohol", aregando que "ninguna de las siguientes estrategias ha demostrado ser eficaz para reducir nuestra tasa: hacer ejercicio; tomar chicles, caramelos balsámicos, menta u otras hierbas; tomar caramelos u otros productos con azúcar; masticar granos de café; beber aceite; fumar abundantemente; consumir cocaína; usar determinados espráis bucales; beber mucha agua después de tomar alcohol ni tomar clara de huevo".

Además, en el informe recuerdan que "es importante no combinar el alcohol con medicamentos u otras drogas", porque esto puede "potenciar los efectos del alcohol, de las drogas o de los efectos secundarios de los medicamentos, multiplicando la probabilidad de accidente".

 

 

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